Il parco giochi scritto da pedagoghi

La foto è attinente, purtroppo poco parlante. Peccato non averci pensato quando ero lì: avrei potuto documentare il parco in azione. Parrà strano, visto quanto Montjuïc è isolato dalla città, eppure là sopra ci sono scuole materne ed elementari (con uno scuolabus, del resto, poco ci vuole a salirci).
E leggi questo articolo (che ne parla come di una cosa ancora in fieri, mentre ormai è più che attiva):
El parque de atracciones de Montjuïc se convierte en zona de juegos infantiles. El futuro parque, de algo más de cinco hectáreas, tendrá cuatro áreas de juegos infantiles vinculados a la naturaleza.
Todos los materiales serán naturales, como el de una tirolina o un sistema de piezas de madera que reproducirá las notas musicales. Además de jugar, los niños podrán aprender a conocer mejor la naturaleza por un sistema de jardines o agrupación de plantas que quieren evocar los cinco sentidos. Por ejemplo, el de la vista será una área de plantas y flores con una fuerte escala cromática, y para apreciar el tacto, plantas de diferentes texturas. Gardenias y tomillo, entre otras, serán algunas de las especies de la zona de plantas olfativas, y árboles frutales y las hojas de menta se utilizarán para que los niños aprecien la variedad que pueden tener los gustos. En toda la zona del futuro parque se podrá pasear por pequeños senderos que llegarán a conectar con otros jardines de la montaña, como los de Mossèn Cinto, al oeste, o el de los Tres Pins, al este. Algunas piezas del antiguo parque de atracciones se conservarán, como el bar de la entrada de la plaza de Dante, que tenía una gran estrella de la cervecera Damm, con la que se está negociando la restauración del edificio como futuro bar y zona de servicios del parque. También se mantendrán algunos elementos del viejo parque, como la ballena.(El País, 30 gennaio 2002)
I giochi sono tutti collaborativi e disegnati per sviluppare motricità e coordinamento; ma soprattutto sono un viaggio nei cinque sensi. Io ricordo con gioia infantile i due paraboloidi di pietra con i quali dialogare sottovoce a cento metri l’uno dall’altro, e tutte le meravigliose macchine sonore.
Ma la cosa più stupefacente è la struttura per il gioco con acqua e sabbia, che riesce a coinvolgere un’orda di gnomi di quattro anni in una complessa attività cooperativa (si può discutere, poi, sul fatto che forse i pedagoghi catalani hanno pensato a obiettivi professionalizzanti più che educativi, vedendo un cantiere edile in potenza anche nelle torte di fango).
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